En las últimas dos décadas, la delgadez se ha convertido en la tarjeta de visita de todos aquellos hombres y mujeres que desean triunfar social y profesionalmente. "Los mensajes que hacen referencia a la imagen corporal son omnipresentes y con ellos se transmite la idea de que estar delgado es el medio para obtener la felicidad y el éxito. La presión es excesiva"
Con la evolución de los años la silueta femenina ha sufrido un fuerte cambio que se ha dejado notar especialmente en la última época de nuestro siglo. Además de entre estudiantes adolescentes, es relativamente fácil encontrar anoréxicas y bulímicas en sectores profesionales como las modelos, actrices, gimnastas, azafatas o bailarinas. También aquellas mujeres con una dimensión pública notoria pueden verse afectados por estos graves trastornos de la alimentación. La anorexia y la bulimia, son conocidas popularmente a través del rostro de algunos de sus afectados como lo fueron Virginia Woolf , la cual se suicidó y Silvia Plath, de la cual se dice que tras varios intentos de suicidio, metió la cabeza en el horno de donde sacaba los dulces para sus atracones. Entre la realeza histórica la emperatriz Sissi de Austria, la cual cayó en un trastorno de este tipo como consecuencia de la muerte de su hija Sofía y de sentirse acosada por la farándula de la corte vienesa, según Ginette Raimbault (Vogue, 1996). Ya en la actualidad, la fallecida Lady Diana, poco después de su matrimonio con el príncipe Carlos de Inglaterra, en 1981, empezó a manifestar los primeros síntomas de bulimia, según Andrew Morton. Diana siempre se sintió aquejada de un complejo por no haber sido niño ya que antes de su nacimiento falleció un hermano suyo de pocos meses de edad, unido a una infancia en la que sentimentalmente le faltó cariño, unido a un matrimonio desacertado, le hizo caer en las garras de la bulimia que ella misma definió como "una espiral de desesperación" y "un amigo vergonzante".

En los setenta las modelos Almée Llu y Benedetta Barzini también se confesaron anoréxicas en su época de "supermodelos". La actual Victoria de Suecia, reaparecida en público, recuperada después de un tratamiento en EE.UU. Actrices como Jane Fonda, o Tracey Gold, protagonista de la serie de televisión "Los problemas crecen" , también la bailarina del Boston Ballet, Heide Guenther, que murió como consecuencia de una anorexia, y las modelos como Mandy Smith, o la española Nieves Alvarez, cuyas figuras se convirtieron en pocos años en esquelética. En común para todas ellas decir que estas son patologías de todos los tiempos, que en la actualidad, han sabido aprovecharse de las tendencias sociales de los países industrializados y de forma virulenta atacan a los jóvenes duramente. En España aunque no se conocen datos fiables puesto que no existen estudios oficiales al respecto se estima que existen 500.000 jóvenes que padecen estas afecciones. Años más tarde surge explosivamente Marilyn Monroe como fantasía de todos los hombres e ideal femenino, hoy en día se dice que Marilyn estaba un poco gorda porque el ideal de belleza ha cambiado.
Las tendencias hacia la delgadez empiezan a reflejarse a principios de los sesenta, junto al resurgir de la moda, que empieza a tener una importancia y un papel relevante en la prensa del corazón. Parece ser que las noticias relacionadas con la moda, interesan a las publicaciones de la época, existiendo un lugar para los certámenes de belleza, las tendencias y las modelos. En resumen el retrato de las mujeres hoy en día, conforme al ideal femenino del que somos testigos, es el de una mujer guapa, aunque es más preferible ser atractiva, alta, delgada, ir perfectamente maquillada aunque natural, olorosa, sin grasas, seductora, liberales y autónomas, distantes pero asequibles, conquistables y como no bronceadas. En la actualidad cabe destacar como la imagen femenina, aparece ante los demás más autosuficiente y libre que nunca, segura de sí misma, sabiendo lo que quiere y buscando siempre elementos de juicio personales.
Como podemos observar en este video los ideales de belleza han cambiado significativamente desde aquel anuncio de coca-cola representado por Marilyn, mujer contundente donde las haya y cuya figura se caracterizaba por unas pronunciadas curvas. De eso se pasa a la ausencia total de elevaciones en el contorno de la figura de la modelo que protagoniza este anuncio de un perfume.
LA DICTADURA DE LA BELLEZA EN LA HISTORIA
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